Marketing de sostenibilidad


Convirtiendo un océano rojo en azul

Punto de partida:
Destacar en un mercado con más de 30.000 marcas de vino en nuestro país, y muchas más si competimos en el mercado global, proviniendo de una DO poco reconocida y con una producción relativamente pequeña hubiera parecido, a priori, en una labor casi imposible. Sin embargo, Dehesa de Luna es una bodega distinta. En nuestra primera visita a la finca, descubrimos que entrábamos en una gran propiedad de 3000 hectáreas en la que sólo se cultivaban 75. Pues el resto de hectáreas las propiedad había decidido mantenerlas en su estado natural debido a la gran biodiversidad de la zona. Avutardas, águilas reales, perdices, etc… son los dueños naturales del lugar. Este hecho más la belleza del entorno marcaría nuestra línea futura de actuación.
Partíamos de una bodega moderna, pequeña e impecable. De unos campos y unas viñas bien cuidados y de un equipo de enólogos y técnicos agrícolas muy profesional. Los vinos que se comercializaban -casi todos en el exterior- poseían una demasiado buena relación calidad-precio que hacía que los márgenes fueran muy estrechos y con unos diseños de etiquetas correctos.

Área Natural de la Biodiversidad

Nuestra recomendación para aumentar ventas y valor fue contundente. Entrar de lleno en el mundo del marketing de sostenibilidad creando relaciones perdurables con los nuevos segmentos de mercado que estábamos pensando, con el entorno natural y con parte de la sociedad. En estos 3 ámbitos teníamos que crear un valor permanente y para ello no solo propusimos que todos los cultivos de la finca pasaran a ecológico, pues también hay almendros, olivos, etc… sino que quisimos ir más allá creando un nuevo concepto para la finca en cuestión, Dehesa de Luna, la cual pasaría a ser “espacio natural de biodiversidad”. Un concepto que nos inventamos y que no corresponde con ninguna terminología oficial de este tipo. Detrás de este concepto está la intención de poner en valor el respeto por la flora y la fauna del entorno, sobretodo “las aves” frente a nuestro nuevo público objetivo: el turismo ornitológico y amantes de la naturaleza.

Este cambio en el concepto de bodega y de su negocio ha requerido una nueva marca, unos nuevos mercados, unos nuevos precios y por tanto una nueva política de comunicación y de marketing que estamos desarrollando.