Relanzamiento/Campaña publicitaria


¿Podemos competir en precio?

España es el segundo país de Europa en volumen de producción de acuicultura, pero aun así su consumo es tan elevado que tiene que importar el 43% de lo que consume, convirtiendo este mercado en muy deseado de momento por turcos y griegos que producen con menos costes que nosotros, lo que origina que el precio es muy a menudo sea excesivamente bajo y volátil poniendo en riesgo la viabilidad de las empresas productoras españolas, quedando demostrado que nuestro sector no puede competir únicamente vía costes y por tanto en precio.

La DIFERENCIACIÓN como alternativa.

La diferenciación y la segmentación son las grandes alternativas frente a la competitividad solo vía costes/precio. Pero ¿en base a qué se podía diferenciar nuestra producción española de lubina, dorada y corvina de acuicultura? La respuesta la frena el consumidor y lo que este  considera como CALIDAD en un pescado: la FRESCURA.

No es casualidad que en 2014 la nueva política pesquera común 2014-2020 de la Unión Europea remarque para la acuicultura los valores de la frescura, proximidad y saludable.

Cuando más cerca más fresco.

Pocas veces con tanta rotundidad la estrategia para conseguir una diferenciación que aporte un valor clave para los consumidores nace del sólo hecho de comunicar el origen del producto.

Ser una lubina o dorada españolas, implica ser más FRESCAS que las que no son. Es cuestión de cercanía.

Ahora lo que había que hacer era comunicarlo, lo que implicaba dos hechos, primero qué había, visualmente, en nuestra producción española de dorada y  lubina, pues estas se venden en fresco y sin envasar, o sea a granel sobre el hielo de las pescaderías, haciendo imposible en la práctica – aunque se ofrezca la información  legal en los marcadores de precio- el diferenciar una lubina española con 24 horas fuera del mar, de una turca con 3 o 4 días. Para esta diferenciación propusimos un marchamo identificador de cada pieza, pero con un concepto diferente al utilizado en 2007, cambiando el contenido y el diseño, ahora nos centramos en el concepto estratégico de “Nuestros” mares y utilizamos los colores de la bandera española.

Lo segundo que había que hacer era comunicar en los mass media, lo que significaba una dorada, lubina o corvina poseyeran este marchamos en el punto de venta, para lo que diseñamos una campaña de comunicación publicitaria, cuyo éxito primero es su mera existencia, pues implica que detrás hay un sector de 25 empresas que han visto claro que el futuro pasa por la diferenciación y la estrategia el marchamo, la publicidad y la constancia.

Nuestra primera campaña.

Lo primero que se ha hecho ha sido visitar a la distribución comercial tanto tradicional como moderna, explicar la campaña y pedir su colaboración…